Impulsando la cultura del cacao honrando sus raíces
Dúrgo cacao es un pequeño proyecto familiar ubicado en la comunidad de Bijagual en el territorio indígena de Térraba, Buenos Aires, Puntarenas, Costa Rica.
Nosotros hacemos un proceso “del árbol a la barra” en la cual cosechamos, fermentamos, secamos, tostamos con leña, descascarillamos, refinamos, temperamos, elaboramos y empacamos nuestros productos.
En nuestra comunidad y familia el cacao siempre ha estado presente por generaciones. Nuestro proyecto busca poder dar a conocer la calidad en aromas y sabores de una semilla que es sinónimo de cultura en nuestro territorio Térraba.
Para nosotros el cacao es historias, familia, memoria, cultura, idioma, sabores, aromas, trabajo, amor, pasión, cuidados, medicina y el centro del fuego.
Queremos que conozcas el valor de nuestras semillas en nuestros deliciosos y saludables productos.
Trabajamos nuestro propio cultivo de cacao de una manera integral y orgánica con estas semillas obtenemos nuestros deliciosos chocolates oscuros.
Nuestro tueste es 100% artesanal en el cual tostamos las semillas de secas cacao al calor del fuego de leña un proceso que se ha realizado por generaciones en nuestra familia y comunidad.
Si buscas un chocolate que te cuente una historia sobre la resiliencia de un pueblo por mantener su cultura y además te lleve por un viaje a una nueva visión de la realidad cultural costarricense, Dúrgo Cacao es la opción que buscas. En cada empaque encontraras un símbolo, un animal que te cuenta la historia de un pueblo que con el cacao y otras formas culturales busca permanecer en el tiempo.
Bienvenida
Aprende sobre el cacao y Experimente la auténtica elaboración de chocolate "del árbol a la barra" con Nosotros en nuestra Finca
Sobre Nuestra Finca y comunidad
Nuestro proyecto está ubicado en la comunidad de Bijagual, territorio indígena Broran, Buenos Aires, Puntarenas, Costa Rica.
Nuestra parcela de tierra donde cultivamos y procesamos el cacao ha sido nuestro hogar familiar por generaciones. Es un pequeño espacio que resguarda la memoria de nuestros abuelos. En este espacio buscamos mantener vivo el cultivo de cacao como parte de una tradición cultural familiar.
En nuestra comunidad de Bijagual ubicada al oeste del territorio indígena Térraba siempre fue y es un sitio donde la agricultura se desarrolla de muy buena manera gracias a sus ricas y fértiles tierras.
Esta comunidad siempre se caracterizado por cultivar la tierra con diferentes cultivos como; maíz, cacao, arroz, banano, frijoles, yuca, tiquizque, ayote, entre otros.
Acá una pequeña reseña tomada de; Pac cró shco Diccionario pictográfico y enciclopedia ilustrada de la agricultura tradicional de Brorán (Térraba). Trabajo realizado sobre la agricultura tradicional Brorán para las escuelas del territorio y en el cual fuimos parte.
“Tanto hombres como mujeres sembraban. Las mujeres solían echar el arroz. Era algo que se hacía en familia. Los niños se llevaban a ayudar desde muy pequeños. Antes la gente trabajaba todo el día y en la noche se bailaba con acordeón, tambor y guitarra. Se hacían juntas y peonadas. Para la peonada se juntaban entre diez y veinte personas para realizar un trabajo en una casa y luego se les devolvía el favor con trabajo. El trabajo no era muy grande. Se les daba la alimentación del día y se pagaba con comida, chicha o semillas. La junta era más grande que la peonada. Se hacían trabajos muy grandes. Podían ser unos cien hombres que se dividían en grupos de veinticinco con una persona que lideraba cada grupo. Trabajaban todo el día hasta como las cuatro de la tarde. El señor que invitaba a la junta daba la alimentación del día y todo terminaba con un fiestón: con chicha de maíz, se mataban chanchos, se hacía pozol, sopas de carne y arroz, panecitos de arroz y huevo, bienmesabes. Se devolvía el trabajo en otra junta. Ahora si no es por plata nadie te ayuda por nada.
Había lugares en los que todos sembraban y todos podían ir a recoger alimentos. Estos lugares se llamaban chahuites o siembra en común o “el común”. Antes, por ejemplo, se decía: “vamos a buscar plátano en el común”. Había banano, pejibaye, plátano, aguacate.
Entre todos les daban mantenimiento a los cultivos. Se iba cada seis meses o una vez al año. Para almacenar la cosecha, antes se hacía un ranchito con palos del árbol yaya, que se cortan en luna menguante. Si se cortan en otra luna se llenan de bichos. Se guarda el arroz, el maíz y los frijoles en churucos, hechos de balsa. Para fabricar el churuco, se aporrea la corteza, luego se dobla en forma circular y se unen las esquinas. Debajo se pone una cama de chonta y encima de la chonta se colocan hojas de bijao blanco.”
Explorá nuestros productos de cacao
Nuestras barras reflejan nuestra cultura y cada uno de los elementos que van diseñados en los empaques son una manera de visibilizar nuestra cultura.